| jueves, enero 31
Qué curioso y, a la vez, que miserable y mundano es este mundo en el que vivimos.
Un día despiertas convencido de ser uno de los seres más felices que habitan en él y al siguiente te das cuenta de que no has logrado nada; que esa felicidad engañosa no es más que un espejismo encubierto de realidad, una nube de humo que se desvanece con la ligereza de un soplido.
Soy feliz y no he logrado nada aún. Si esto es cierto, no llego a imaginar la magnitud real de esa felicidad que espero alcanzar en el futuro: una felicidad verídica.
Tengo todo lo que cualquier ser humano desearía tener y, sin embargo, no tengo nada. O, al menos, me parece no tener lo que realmente me gustaría. Y que no les confundan mis palabras...
Tengo todo lo que cualquier ser humano desearía tener y no tengo nada. Para conservar lo que tengo, y no tengo nada, lo mío me está costando. Pero, como no hay disfrute sin sufrimiento, para lograr lo que pretendo, tengo que sacrificar pequeñas nimiedades. Poco es, pero, en ocasiones, esas pequeñas nimiedades se vuelven tremendos obstáculos, dilemas morales que verdaderamente marcan la diferencia entre lo que soy y lo que me convertiría si sucumbo ante ellos.
Toda persona elige su camino y trata de hacerlo lo mejor posible... (continuará)
Escrito por Óscar
: : : jueves, enero 31, 2002
lunes, enero 28
Quisiera agradecer desde el apasionado momento que vivo últimamente a la persona que provoca en mi tal cúmulo de sensaciones positivas que sería imposible describirlas todas.
Hasta este instante no había caído en la cuenta de que la gente que nos rodea y nos quiere también merece un reconocimiento expreso. La felicidad está poco extendida en estos días de "presente sin retorno". Hay extendida una mentalidad de desconsideración y de falta de respeto para con nuestro prójimo. Y, por ello, toda manifestación de felicidad es considerada como un atisbo de esperanza y alivio.
Existe una persona en mi corazón, como debería existir en todos y cada uno de los corazones capaces de sentir, que me alienta. Por ella soy capaz de mantener constante un suspiro de emoción y gracias a ella vuelvo a creer en el milagro del amor. Ella es la fuerza que me ayuda a seguir.
Pero entre ella y yo existe un inconveniente. Un muro en ocasiones insalvable. Una distancia física amenazante y cruel. Un límite humano que es una prueba de nuestros sentimientos.
Paradógicamente esa distancia refuerza más nuestro amor. Si logramos alcanzar a vislumbrar un futuro común habremos conseguido superar un reto inigualable. El destino nos tendió una trampa, pero hemos demostrado que estaba equivocado al tentar a dos mortales de alma pura. Se equivocó...
Mis dudas se desvanecieron en el mismo instante en que ví sus ojos y mi amor fue incrementándose cada segundo que pasaba a su lado.
Ahora, tan sólo, espero poder abrazar de nuevo el amor que me deparan sus brazos y conquistar un lugar en su corazón.
Con ese anhelo vivo.
Escrito por Óscar
: : : lunes, enero 28, 2002
viernes, enero 25
Las caricias sólo cobran sentido cuando son tus manos íntimas las que me regalan el halago de tan preciado tesoro.
Escrito por Óscar
: : : viernes, enero 25, 2002
miércoles, enero 23
Hace días que no te escribo!!!
Pero, por otro lado, es del todo comprensible dadas las fechas en las que nos encontramos!!!
Pensarás: Grumen, no te reconozco!!!
Pero, por otro lado, los misterios de la naturaleza humana son precisamente irreconocibles, por algo se llaman misterios.
Resulta que con la vejez he visto la luz!!!
Pero, por otro lado, siempre es mejor evolucionar que quedarse estático!!!
De repente, he sentido unas ganas tremendas por devorar libros!!! Mi hambruna no tiene límites!!!
Pero, por otro lado...
No hay nada mejor que el conocimiento cuando es compartido!!!!
Escrito por Grumen
: : : miércoles, enero 23, 2002
jueves, enero 17
ESTORNUDOS DE COLORES
Cuenta la leyenda que, no hace mucho tiempo no muy lejos de aquí, había una niña aprendiz de hada. Todas las mañanas al despertar saltaba de la cama con una energía insólita para una personita de su edad y al abrir la ventana los primeros rayos de sol iban a estrellarse contra su naricita puntiaguda y respingona. Inmediatamente después de que su nariz fuera acariciada con dulzura por el astro que rige el firmamento, nuestra amiguita sentía unos deseos irrefrenables de estronudar. No existía forma alguna de evitar que ese cosquilleo, que empezaba en la puntita de su nariz y corría por todo su cuerpo hasta los dedos de sus pies contagiándola de vitalidad, se convirtiera en una explosión de colores, por que cuando la niña sentía la necesidad de estornudar ocurrían a su alrededor cosas fantásticas e inimaginables, dignas de una auténtica hada.
Un día nuestra protagonista estaba muy nerviosa. Tenía una prueba definitiva. Un exámen final para probar su valía. Si superaba este reto conseguiría el título de "Hada Primavera-verano". Su institutriz, el "Hada Primavera", trató de darle ánimo sugiriéndole que pusiera en práctica todos los hechizos que habían realizado, puesto que el esfuerzo reflejado por nuestra amiguita desde que entró a formar parte de la "Academia Grumen para Hadas Intrépidas" había sido inconmensurable. Pero también le aconsejó que por nada del mundo se le ocurriera estornudar, ya que era un poder incontrolado para nuestra aspirante a hada.
Llegó el momento definitivo, la niña se encontraba ante el Gran Jurado, compuesto por la mejor representación de magos y hadas de la Comarca del Bajo Vientre del Norte -como era conocida la región donde residía nuestra amiguita desde hacía algún tiempo-, en una inmensa sala de la propia Academia dotada de todo lo necesario para llevar a cabo toda clase de encantamientos y hechizos. Empezaron con un juego muy simple que consistía en tratar de mover con la mente los diversos objetos que iban indicando los miembros del Jurado. Primero, fue una mesa, después varios libros que estaban cuidadosamente amontonados en una profunda estantería y definitivamente un gato que no paraba quieto por los rincones de la sala. Pasó las dos primeras pruebas, no sin dificultad. Hacer que el gato tomara la dirección contraria a su propia voluntad fue una tarea más compleja. Pero finalmente lo consiguió también. Pero el exámen no había hecho más que empezar.
Tras superar con acierto y un poco de buena suerte cada una de las pruebas que iba proponiendo el Gran Jurado, llegó la prueba decisoria, la que diferencia a una auténtica hada de todas las demás aspirantes y la que muy pocas habían conseguido superar: debía demostrar que sabía volar y además debía hacerlo sin esfuerzo aparente, dando muestras de que controlaba sus impulsos. Pero, para ello, era necesario que saliera a cielo abierto, donde el tráfico aéreo era, a esa hora del día, un verdadero caos, pues concurrían en el mismo cielo, junto con las nubes y los pájaros, toda clase de seres capaces de dominar el exclusivo arte de volar: magos, hadas y rublins entre otros. Así pues, al abrir la ventana de la sala para que nuestra amiga mostrara sus dotes voladoras dejando que el sol irrumpiera en la habitación iluminándola por completo, un repentino deseo de estornudar se apoderó de ella y, por mucho que intentó evitar que ocurriera, le fue imposible no estornudar: ¡¡¡Atchis!!!
Con el primer estornudo, la sala empezó a tomar un color amarillo y empezaron a nacer infinidad de flores de vivos colores que inundaron la estancia y contagiaron de alegría y vitalidad a los allí presentes. Con el segundo estornudo, las vestiduras de los miembros del jurado, que estaban todos en pie maravillados por el increible suceso, también tomaron diversas tonalidades: rosa, verde, naranja, azul, amarillo, rojo... En ese instante, todos sintieron en su interior una fuerza que les impulsaba a ponerse a bailar. Y con el tercer estornudo, la pequeña notó como su cuerpo se volvía ligero y se elevaba por encima de los presentes. Pensó en salir al exterior por la ventana, sólo para comprobar si era capaz de controlar aquel fenómeno extraño que estaba experimentando. Deseó diriguirse hacia los campos de las afueras de la ciudad, donde todo era más tranquilo y relajante. Su cuerpo no opuso resistencia alguna y voló por el cielo azul hacia el lugar deseado.
A partir de ese día, todos la llamaron: "Hada de los estornudos de colores" o familiarmente "Hada vaga". Sintió que sus deseos se cumplían.
Y colorín colocado este cuento está terminado.
¡ADVERTENCIA! Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Dedicado a mi gran amiga Hada vaga, que es un ángel.
Escrito por Grumen
: : : jueves, enero 17, 2002
miércoles, enero 16
Señores, estoy compungido y necesito de todo el apoyo que buenamente quieran prestarme, pues buscando (indagando) por internes he descubierto que lo de ser Grumen no es exclusividad de un servidor, no sé que es peor (decidanlo ustedes mismos):
1. Se venden los terneros de Grumen (relacionado con la fiebre aftosa en Paraguay y Argentina)
2. Un fichero policial, GRUMEN , se refiere especifícamente a la gestión de información de todos los españoles...
3. Un jóven comúnmente denominado GRUMEN hace estragos en la Universidad de Alicante.
4. Edward de Grumen fue un intrépido viajero que publicó el diario de sus viajes sobre la Cuenca del Grün.
La opción 3 no aparece en el Google, siendo parádojicamente la más interesante. Juzgen ustedes.
Un saludo desde la espesura de mi desánimo.
Escrito por Grumen
: : : miércoles, enero 16, 2002
Bueno, david... ya estoy aquí, como te había prometido... quería ir de color naranja UP, que es mi color para postear en la balsa... pero el fondo no me deja
es cosa seria, esto de escribir en el diario de El Grumen... sólo reiterarte, hermano y amigo, mi cariño y respeto hacia tu leal figura, así como lo hermoso que me parece tu relación con Bélgica (por cierto, hola, Sandra). Prometo (¿prometo?) acercarme a escribir aquí al menos una vez por semana
su seguro servidor,
el mentiroso
Escrito por Óscar
: : : miércoles, enero 16, 2002
martes, enero 15
Y como parece que hoy la cosa va de homenages, no puedo dejar de saludar a nuestros amigos de más hallá del Atlántico, pues he visto que desde las Américas también nos visitan gaviotas con tintes de estrella.
Un saludo sincero de un insignificante Grumen, quién quiera que seas siempre estarás en mi pensamiento.
Tal vez, tu llegada fuera por casualidad y no tengas intención de seguir mis pasos, lo que me dejaría sumido en una gran desolación. Si por el contrario, tienes intención de acompañarme en mi viaje, entonces me gustaría conocer la identidad de ese compañero misterioso del otro lado del "charco". Si no tienes inconveniente me gustaría que te pusieras en contacto conmigo. Viajaremos juntos a bordo de esta goleta por un cielo azul y un mundo desconocido. Así lo espero.
Escrito por Grumen
: : : martes, enero 15, 2002
Me gustaría rendir un pequeño homenaje a una amiga, un poco olvidadilla últimamente por un servidor de ustedes, que hace unos días celebró su cumpleaños. Además, es ella quien me ha inspirado para ofrecerles las conexiones con Medem y sus películas. Un besito, Ana.
Escrito por Grumen
: : : martes, enero 15, 2002
Para quien no conozca la trayectoria de este director, siempre escapando de la uniformidad y el formalismo, y para empezar a haceros una idea de su compleja visión de las relaciones humanas, no debéis perderos Lucia y el sexo. No os defraudará, si bien a los que no les guste no les dejará indiferentes.
Escrito por Grumen
: : : martes, enero 15, 2002
La existencia está acompañada de un inevitable sonido de fondo, llamado angustia, que solo soportamos a medias.
Somos una especie intrascendente rodeada de cantidades sobrecogedoras de espacio y tiempo. Un océano sin luz ni olor lo ocupa todo, excepto una partícula inmensamente pequeña... una isla conocida en la que vivimos, pero aún atravesada por agujeros de misterio.
Monólogo que sirve de introducción para la increíble película de Julio Medem
Tierra
Escrito por Grumen
: : : martes, enero 15, 2002
lunes, enero 14
Para una princesa atrapada en una torre en forma de distancia, esperando a que su principe vaya a liberarla ó quizá será ella quien venga a rescatarle a él de sus inquietudes. Libres pero prisioneros del destino.
Que indefenso me encuentro en ocasiones
y que insensato es el mundo.
Los caprichos del destino me acercaron a ti
y nuestra realidad nos alejó, no por mucho tiempo.
Nuestra felicidad es inmensa
cuando te llego a acariciar,
pero nunca el placer fue tan profano.
Llegará un día en que ya no tendrás que decir adiós
y, ese día, las fuentes de néctar rebosarán alegría.
Prisioneros afortunados en celdas de papel;
nuestro es el futuro, es nuestro.
El riesgo está en nuestras manos
como fecundo racimo de uva tierna.
Hay que lanzar un grito al viento
para abrazar mi lamento, que indefenso...
me encuentro en ocasiones lloviéndote,murmurándote, anhelándote, ofreciéndome.
La distancia es una utopia tan palpable
que la podemos destruir con la fuerza de un arrullo.
La tristeza es inevitable,
pero cuándo hubo felicidad sin desánimo.
Dos sentimientos inseparables,
como la luna lo es de la noche,
pero... ¿cuándo una palabra fue tan bella como nuestro amor?
Siempre que la escuches de mi pensamiento.
Que indefenso me encuentro en ocasiones
sin tu sonrisa para darme aliento
y que insensato es el mundo.
Escrito por Grumen
: : : lunes, enero 14, 2002
martes, enero 8
"Cuando los Pirineos rozaban con sus picos la panza del avión provocando un cosquilleo imaginario en la planta de mis pies, recuerdo que me maravillé de mi existencia. Contemplando por la ventana como un manto de nubes blancas interminable se extendía bajo nosotros pude abrazar a Dios y pude agradecerle la benevolencia para conmigo. Le dí gracias por la Creación y por permitirme poder sentir tanta felicidad"
Escrito por Óscar
: : : martes, enero 08, 2002
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